Álvaro Fernández es un veterano del surf, deporte en el que se inició con catorce años, y considera que «las autoridades deberían promocionar más la barra de Rodiles, que es mundialmente conocida, porque los surfistas no vienen buscando sol, que no tenemos, sino olas».
Compara la ola de la barra con la de Mundaka, aunque la vasca es «tres veces más larga» que la asturiana. Este experto surfista argumenta que Asturias es la región con más kilómetros de costa y «un paraíso para el surf».

El concejo de Villaviciosa ofrece diferentes lugares para su práctica. Rodiles es perfecta para los principiantes y quienes tienen un nivel medio, que también pueden optar por playa España. Para surfear en la barra, en Merón o en la ensenada de la Conejera se necesita estar experimentado en este deporte.
Cuando el resto de los colegios cierran sus aulas al llegar el verano, la escuela de surf de Rodiles las abre para quienes desean conocer esta práctica acuática. La novedad es que la temporada se inició con clases gratuitas. Álvaro Fernández, responsable de la escuela, señala que los cursillos son diarios porque «cada persona necesita unos tiempos y está en la destreza del monitor el poner a cada uno en su nivel».
Estas actividades deportivas, que se imparten durante unas dos horas y media, por las mañanas, en el arenal de Rodiles, están dirigidas a jóvenes de a partir de once años, aunque ofrecen clases especiales para niños menores y el límite de edad lo debe poner cada uno, porque nunca es tarde para aprender a surfear. Lo primero es lograr estabilidad en la tabla, para después ir a por la ola. Entre las anécdotas destaca haberse topado con un tiburón no peligroso mientras impartía clase.
Esta es la playa de rodiles.
Fuente: lne.es


