Lydia Ward explicó a la prensa que se encontraba practicando surf en una playa de la localidad de Invercargill, en el extremo más septentrional de la Isla Sur del país, cuando un tiburón de metro y medio la atacó.
La joven contó que se encontraba en la orilla preparándose para entrar de nuevo al mar y coger una ola cuando pisó “una cosa grande, gris y resbaladiza” y se dio cuenta de que un tiburón intentaba morderla en la cintura, de modo que le golpeó repetidamente con la tabla.
