Colas en los restaurantes, cajeros sin dinero, y sobre todo, gente, mucha gente. Salinas estaba a reventar. «HacÃa muchos años que no se respiraba este ambiente», comentaba con satisfacción un hostelero mientras intentaba encontrar un hueco en el que acomodar a nuevos clientes. El surf y la música consiguieron que, durante el pasado fin de semana, Salinas se volviera a convertir en la capital turÃstica de la comarca, en una localidad bulliciosa en la que no resultaba fácil encontrar un lugar en el que aparcar el coche o en el que sentarse a tomar algo.
El concejal de Turismo y Festejos, Juan Alberto Fernández, habla de «lleno total» y destaca el «rotundo éxito» cosechado por los dos acontecimientos que hicieron posible el ‘milagro’, el Vans Longboard Festival y el Ewan Music Festival. Según sus palabras, «el objetivo es lograr que Salinas se convierta en un referente del surf nacional e internacional, y el Vans Longboard ha tenido una gran repercusión». De cara a la próximas ediciones, el concejal de Turismo y Festejos reafirmó su apuesta por apoyarlo para que se consolide como «uno de los mejores festivales de surf del continente».


